Si eres un videojugador que recuerda títulos bastante poco comerciales y que durante los 2000 ya tenías algo de conciencia puede que no hayas olvidado un título de puzzles bastante inclasificable para la GBA: el Kuru-Kuru Kururin, esa especie de epopeya laberíntica donde un patete extraterrestre iba en busca de sus hermanos a bordo de una nave muy poco práctica en el manejo... un juego de mecánicas únicas con solo una secuela en Gamecube.
El creador de dicho juego tuvo una gran visión y creatividad para dar forma al título, o quizas no tanta, puesto que el Kururin es un juguete tradicional japonés hecho de madera que utiliza la gravedad como fuente de movimiento. La falta de información en la red sobre el tema y el no tener colegas Nipones me impide contaros mas sobre el asunto, así que si tenéis más idea que yo os agredecería que nos lo contárais en los comentarios.
A pesar de su simple diseño y el bajo coste de los materiales, comparado con otros juguetes de metal o plástico, el Kururin es de elaboración tradicional compleja que requiere de unas medidas y pesos bastante precisos para que la mecánica final del juguete sea perfecta, además de existir varios tipos. Claro que ahora se producirán en masa como si tal cosa.
Os dejamos el proceso de creación del mismo. Si queréis trucos en internet hay a punta pala!