No todo en esta vida consolera es conseguir el record en las puntuaciones, llegar al último nivel o derrotar al jefazo final y poder morirte finalmente del asco viendo los títulos de crédito. Ni mucho menos, peña
¿Qué me decís de saborear el viaje y el sufrimiento para alcanzar todo ésto?¿Quedarse embobado con su melodía? o
¿Disfrutar del estilo de arte que destila el propio juego?
Porque hoy nos dedicamos a hablar de eso, más concretamente a lo que antaño nos hacía viajar dentro de los mismos videojuegos sin necesidad de televisión o mando: Las
portadas, carátulas o, anglosajonamente hablando,
los
covers.
Éstos, literalmente, cuadros de presentación, fueron para los usuarios consumidores de exclusivamente
videojuegos físicos (que no siempre ha existido internet, chavales) un incentivo para la decisión y, como hemos dicho, una ventana abierta a nuestras cumplidas o destrozadas espectativas depositadas en el mismo. Conocerlo sin conocerlo.
Pero a pesar de haber disfrutado de autenticas maravillas en las portadas de cientos de videojuegos, el verdadero enemigo, la
censura del momento y su proxeneta
el mercado internacional, decidieron por ellos solos cuales y con qué forma aparecerían los videojuegos para el resto de consumidores del mundo. Japón fue el objetivo de todas las miradas y muchas de las obras gráficas creadas para acompañar y presentar los juegos que allí nacieron se quedaron
prisioneras para la eternidad, porque para fuera de sus fronteras posiblemente
"un producto ASÍ no vendería". Ese es nuestro sino con los de marketing...
[!] ¿Cómo se hizo conocer Megaman en EEUU? Mirad la bastardada de la izquierda. Ésta vez, los europeos, tuvimos mucha suerte.
Existen infinidad de casos de cambios de portadas, unos para mejor, otros para peor, pero en definitiva discutible como todo, se pueden hablar las cosas pero si queréis guerra iros a jugar al cawaduty que aquí sobráis. Lo que hoy os traemos, señores zumbados, es un pequeño recopilatorio de
diferencias regionales entre las portadas de algunos títulos videojueguiles, casos muy sonados y otros poco conocidos, tanto de ahora como de hace unos años. Dale al play, Johnny!